Fin de semana de otoño con amigos

¿Sabéis la frase de: si se cae la casa no te pilla dentro? Pues en mi caso es literal, ¡jejeje! Y es que llega el fin de semana y nos faltan horas o nos sobran planes, según se mire. Aquí va uno de otoño con niños. Cualquier excusa es buena y si encima es con amigos ya no digo más. Así que este año nos hemos venido arriba y para celebrar la castañada hemos alquilado una casa de turismo rural.

La hemos tenido que reservar con varios meses de antelación ya que al ser tanta gente no ha sido fácil encontrar un lugar dónde cupiéramos todos. Solo diré que somos un grupo formado por doce adultos y quince niños, así que relajante, relajante, no ha sido pero he de decir que tanto grandes como peques lo hemos pasado genial.

Ha habido tiempo para todo, excursiones en busca de los tesoros que esconde “geocaching” (muy recomendable por cierto), chapuzones en la piscina, partidas al futbolín, pin-pon, juegos de cucaña, taller de “panellets”, cine con palomitas, sesión de peluquería, castañada y noche de “Halloween”. No hemos parado ¡lo que nos gusta una fiesta!.

La tarde del sábado hicimos el taller de “panellets” que es un dulce tradicional catalán. La noche antes algunos padres prepararon la masa, hecha con azúcar, almendra cruda molida, patata y boniato. La dejaron reposar para poder hacerlos al día siguiente.

Todos nos pusimos manos a la obra, algunos incluso se merendaron la masa … ¡a las imágenes me remito! Y es que eso de hacer de cocineros les encanta.

Cada uno escogió los acabados (coco, piñones o almendras) y aunque la forma tradicional es una bolita, algunos les dieron su toque personalizado. No hay como ser un niño para dejar volar la creatividad, no obstante no es de extrañar que se creyeran chefs de la alta cocina con los delantales y los gorros cortesia de Micumacu.

Ha sido un fin de semana completito, con muchas risas y buen rollo. También ha habido alguna que otra lágrima, no nos vamos a engañar, que con tanto crío no todo es de color de rosa aunque seguro que han sido unos días que difícilmente vamos a olvidar. Yo he terminado reventada, probablemente tardaré una semana en recuperarme y el cambio de hora ha sido el remate final.

En fin que deciros… ¡que ya estamos pensando en la próxima!

Así que feliz castañada, feliz Halloween o feliz manera de celebrar el otoño per tutti.

Yurema
Yurema icon clock31/10/2017